El sentido de las mariposas triquis: Entrevista con la artesana Yatalhi

El pasado 12 de enero la Fundación Hilando Arte tuvo una entrevista con la maestra Yatahli Rosas quien nos compartió un poco sobre ella y su experiencia como artesana.


Sí, mi nombre es Yatahli Otilia Rosas Sandoval. Soy originaria de San Andrés Chicahuaxtla de la región Triqui en Oaxaca. Estudié en la Ciudad de México y después de terminar la carrera me vine para acá, yo soy ingeniera textil del Politécnico.


Entonces… me vine para acá para poder reaprender el tejido tradicional en telar de cintura, y, quienes fueron mis maestras fueron mis tías.


Desde hace cincuenta años ya existía el grupo al cual pertenezco, entonces, mi mamá ya no podía hacerse cargo de este grupo. Me habló para que yo me hiciera cargo y comencé a apoyarlo desde el 2005 hasta la fecha.


Muchas gracias Yatahli. ¿Nos podrías hablar un poco más de este grupo? ¿Cómo se llama? ¿Es exclusivamente triqui?


El ahora colectivo se llama Llana Huaricnn, que significa mujer con huipil; mi abuelo fue quien lo comenzó a organizar. Comenzaron a llegar muchas personas, sociólogas y antropólogas, interesadas en aprender sobre nuestra cultura, sobre todo el textil, pues es parte de nuestra cultura. Al ver esto, comenzó a convencer a mujeres para que se hiciera un grupo y comenzaran a enseñar cómo realizar los textiles. Ellas hablaban español, pues, habían salido a trabajar o estudiar a la Ciudad de México.


Después de esto, se comenzó a comercializar y buscar apoyos de fuera, principalmente en FONART y otras instituciones para ayudar al comercio. Poco a poco se fueron uniendo más mujeres, y no solamente de San Andrés Chicahuaxtla, si no de los pueblos de alrededor. Inclusive mujeres de Topala, que es la otra variante. Llegaron a ser 110 integrantes. Llegó a ser una sociedad cooperativa legalmente en 1984.


Pero, por algunos problemas, el grupo se quedó con gente de aquí aunque a veces sí hay personas de otros pueblos. Actualmente somos como 25 integrantes, la mayoría somos de San Andrés.


Desde que empezó la pandemia estamos trabajando sobre pedido, pues, no nos queremos arriesgar a que no se venda. Antes teníamos reuniones dos veces al año, pero a partir de esto cada quien viene personalmente, no tanto como grupo. Preferimos evitar las reuniones por cualquier cosa; nos ha afectado un poco en cuestiones de programación.


Íbamos mucho al museo textil de Oaxaca, pero como cerraron, eso afectó las ventas. Ya me habían dicho que abrieramos una cuenta en facebook e instagram para vender las piezas y fue lo que terminamos por hacer, más por instagram.


¿Nos podrías hablar de tus técnicas de tejido?


Aprendí a tejer desde los ocho años, pero más que por mi mamá, fue por la influencia de mis amigas de primaria. Veía a las niñas tejer; me entró la curiosidad. Mi mamá me contó que le robaba sus hilos y hacía unos telares de palitos, así como jugando pues.


Pero ella no tenía mucho tiempo, era encargada del colectivo y además enfermera así que tenía mucho trabajo. Entonces una integrante del colectivo fue mi maestra a los 9 años. De ahí emigré a la Ciudad de México, terminé la carrera y regresé a reaprender. De ahí, mis tías y mi abuela fueron quienes me continuaron enseñando; lo básico, lo tradicional, así como se le enseña a una niña.


Las técnicas comenzaron a ser más complicadas, de ahí me he enfocado más en la iconografía; en hacerlas más complicadas, con más colores y piezas miniatura. Incluso mande hacer mis telares para piezas chiquitas, les fui demostrando que sí se podía; hice una servilleta ceremonial miniatura y la metí en un concurso Estatal y ganó.


Ahorita me estoy enfocando en innovación de colores, iconografía y técnicas. Por ejemplo el ceñidor de hombre, que no todas las mujeres saben hacerlo.


Una parte que me ha ayudado últimamente son los talleres que he tomado en el Museo Textil, con la Maestra Rocío, con el Maestro Guillermo . La maestra Rocío nos decía que saliéramos de nuestra zona de confort. He practicado con lo aprendido y ha funcionado bien, los clientes lo han recibido bien.


¿ Nos podrías hablar sobre los brocados de mariposa?¿Qué son? ¿Cuál es su significado?


Cada iconografía, cada línea de figuras, para nosotras son mariposas y no es porque aquí haya mariposas. Más bien, es por la metamorfósis que estas realizan. Este cambio que sufre de la oruga a la mariposa.


Las líneas rojas son la oruga, lo que está dentro de ellas son las mariposas, las líneas en blanco es un descanso entre un ciclo y otro. Cada mariposa tiene su propia historia. Por ejemplo, hay dos mariposas, una que se llama soldado y otra señora. Las tomamos como históricas, se crearon cuando fue la Revolución Mexicana; se crearon cuando llegó todo lo de la revolución al pueblo. Estas siempre van juntas y casi siempre van en la parte de atrás del huipil.


Hay mariposas de flores, de personas, animales. De lo que vemos en el entorno de la comunidad, hay otras que se refieren a las fiestas. Hay la mariposa de frijol de dos colores, que es como un frijol rojo y negro. El bordado con el mayor número de mariposas tiene 100 diferentes. Pero, mi mamá durante los 80 empezó a hacer una recopilación de la iconografía que en ese momento existía y encontró 76 tipos de mariposas. Después, cuando regresé e hice otra recopilación, masomenos calculé, no es exacto, 180 o 190, pegándole a las 200 mariposas.


Algo que hizo revolucionar la iconografía del huipil de Chicahuaxtla fue la entrada de hilos industriales, porque empezó a disminuir el trabajo de hilar, teñir y tejer. Con su entrada se dejó de hacer ese trabajo y las mujeres comenzaron a innovar la iconografía.


Yatahli, ¿cuál es tu combinación de iconografía favorita?


Tradicional, me gusta el rojo tradicional con su combinación tradicional. Se llama así porque tiene doce colores para brocar, mis tías me enseñaron esta. Ahora ya le están metiendo nuevos colores, cada quien hace sus nuevas combinaciones.


En innovación he tejido mucho en base negra, me gusta mucho porque todos los colores combinan. Mi propia iconografía es como un águila, que es mi nombre en Triqui, es como mi firma.


Por último, ¿Cuál ha sido tu experiencia con la Fundación Hilando Arte?


Yo conocía a la fundación por medio de los talleres del Museo Textil y por la Maestra Rocío. Nos ha ayudado en este transcurso de la pandemia porque hemos recibido talleres y capacitaciones virtuales. Hemos mejorado la calidad, diseño, combinación de colores de nuestro trabajo; esto se ha visto reflejado en nuestras ventas.


Durante toda la existencia de nuestro colectivo hemos buscado ofrecer cosas diferentes, antes las cosas tradicionales se vendían más, pero ahora se requiere innovar constantemente: antes vendíamos muchos rebozos, ahorita ya no los promociono tanto.


No solo hemos tenido talleres de materiales o diseño, también hemos tomado sobre redes sociales. Desde cómo tomar las fotografías que subes hasta cómo manejar instagram o facebook. A Veces estamos tan metidas en producción y diseño que nos olvidamos de esta parte. También hemos tenido nuevos seguidores, que entre más nos siguen más gente conoce nuestro trabajo, nuevos pedidos. Eso sí, siempre les decimos a nuestros clientes que por nuestra técnica de tejido, nuestro proceso es más lento, pero que cada pieza siempre será única, nunca habrá una igual a otra.


Muchas gracias Yatahli, por tu tiempo y por platicarnos sobre tu experiencia.


A continuación compartimos sus redes sociales


@llanahuaricnn


Entrevista y blog por Jamile Esquivel.


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