Luis Rodríguez como ejemplo del oficio artesanal que cambia el mundo

Entrevista con el maestro artesano de Tenancingo, Luis Rodríguez. El pasado 31 de enero del año 2022, la Fundación Hilando Arte tuvo una entrevista con el maestro artesano Luis Rodrigues quien nos recibió con atención para compartir un poco sobre él y su trabajo como artesano. Hola maestro Luis, nos gustaría mucho conocer más sobre ti, tu trabajo, de tu incorporación a la fundación como también la pasión con la que realizas tan bello trabajo además de tu tan apreciado taller, bienvenido. Yo soy Luis Rodríguez y toda mi vida me he dedicado a la elaboración de rebozos como parte de una herencia de familia.



A nosotros los artesanos por medio de nuestra familia se nos heredan las tradiciones culturales mediante la observación constante de su elaboración tanto que uno aprende hacerlo. Desde niño nace esa inquietud por ver lo que hace tu papá, vas agarrando los hilos de forma que terminas imitando a tu papá. Yo conservo fotografías de mis hijos donde ahora adultos, de pequeños me acompañaban a la parte del teñido y me querían ayudar, por eso decidí tomarles fotografías para que cuando crezcan y no quisieran ayudarme les enseñaría esas fotos para decirles miren cuando erán pequeños como andaban de metiches conmigo (se ríe) quizás eso que yo vi en ellos, fue lo que sucedió conmigo. Pasa mucho que aquí en Tenancingo hay jóvenes, hay adultos que ya fueron jubilados y cómo ya no tienen otra cosa que hacer, quieren retomarlo, quieren volver hacer rebozos a comparación de algunos de nosotros que ha sido toda nuestra vida. A raíz de la pandemia aprendí que no puedo vivir a raíz de un solo ingreso por qué con la pandemia se paró todo, principalmente en el sector artesanal, fue realmente difícil.


Por la pandemia mi familia y yo comenzamos un proyecto de comida casera para ayudarnos económicamente, pero es hasta ahora que puedo decir que contamos con un ingreso extra porque toda mi vida ha sido la elaboración de rebozos. Tal vez si me hubiera dicho las dificultades por las que iba a pasar al dedicarme a esto, no hubiera aceptado, pero fue más grande mi pasión. Una responsabilidad que tenemos como artesanos es de cierta forma cambiar algunos aspectos de nuestra producción, ya que los tiempos van cambiando y la comercialización de productos también, necesitamos estar también evolucionando. Una consecuencia de esto es que han habido artesanías que han desaparecido porque no han sabido adaptarse, parte de esto ha sido porque siguen usando herramientas arcaicas, métodos tradicionales que en tiempo llega afectar su producción, lo cual la vuelve sumamente cara. Si no nos adaptamos la globalización nos come. Esta pandemia me dejó que debemos reinventarnos para poder enfrentarnos al futuro del rebozo de los próximos años, por eso estoy en un proceso para reinventar nuestro taller. Parte de esa estrategia es, juntarme con jóvenes que tienen ideas frescas con el propósito de crear una empresa, que sea la primera en México que a través de una prenda textil muy cultural, genere empleos en su comunidad y así servir de ejemplo a otros artesanos. En un principio me puse hacer rebozos con las cosas que tenía en la mano, es decir si tenía hilo café hacía rebozos cafés, hasta que me di cuenta que no estaba escuchando realmente las necesidades de los clientes.


Hay veces donde mi esposa preocupada me dice que si no debería de enseñarle todas estas ideas a nuestros hijos por lo que le contesto que no se trata de que ellos lo aprendan, tengo en claro que a mí, mi papá no me enseñó. Él quería que aprendiéramos viéndolo. Hubo un lapso donde me puse a trabajar en algo fuera del rebozo para apoyar a mi familia económicamente, era una empresa de la flor. El dueño me manda hablar para entrevistarme, me pregunta por el trabajo de mi papá que hace rebozos en

Tenancingo, además de que le comento de la razón por la que estaba en su empresa que era conseguir dinero para irme a E.U. Mi jefe me dijo que no tenía problema en contratarme, pero que a él le gustaría más que apoyara a mi papá ya que él considera que no hay sueño más grande que los hijos perpetúen el trabajo de los padres, que yo podría hacer la diferencia, que yo podría mediante mi trabajo, hacer que la empresa de mi papá prosperará (comienza a sollozar) No se preocupe, usted tómese su tiempo … Una disculpa chicas, ese consejo que me dio fue el que más recuerdo de una persona ajena a mi familia que me hizo reflexionar todo eso. Yo recuerdo todavía cuando le comenté a mi mamá que ya no trabajaría en la flor, que ayudaría aquí. Se puso sumamente feliz y le comentó a mi papá que a su vez me dijo que a partir de hoy sería dueño del negocio y que me encargaría de administrarlo. Si hacemos nuevas cosas teníamos nuevos mercados además de que en un principio todos nuestros clientes eran locales, así que competimos todo por el mismo, obviamente el cliente se iba por la persona que lo vendiera más barato eso hacía que la prenda no costara lo justo.


No solo debemos de cambiar patrones de conducta sino también de producción que no hemos sabido controlar. Una estrategia que desarrollamos es que con mis hijos nos repartimos el trabajo, por ejemplo: a mi hija que vive en Cancún, se encuentra laborando en el sector cultural ya que es licenciada en danza folklorika , entonces hacemos la promoción a través de un espectáculo donde vende los rebozos. Con la creación de esta empresa no buscamos desplazar a los otros artesanos de Tenancingo, sino crear alianzas, que aprendan nuestra metodología para crecer conjuntamente.


Es saber sacar provecho de nuestras piezas artesanales no con la intención de beneficiarnos a nosotros únicamente sino buscar la forma que nos beneficie a todos. Creo yo, que esa debería de ser la nueva ideología entre nosotros, los artesanos. Por mi parte hasta ahora es eso, no sé si tienen algunas preguntas porque si sigo las voy a dormir a las dos. (se ríe) Creo que lo más importante es la diferencia que tiene usted con su taller, es que no se ha dejado consumir por la globalización. Es valioso como quiere pasar ese conocimiento empresarial a otros artesanos. Incluso cuando nos comentó sobre estas prendas desechables como es que están dominado el mercado y el preguntarse a sí mismo ¿Qué puedo hacer diferente para sobresalir? ¿De qué manera puedo salir a flote durante la pandemia? Quiero marcar un punto, te lo digo desde lo más profundo de mi corazón, como maestro artesano nosotros hemos vendido al cliente lo que a nosotros nos han enseñado, por ejemplo: tienes que decir que tardas cierta cantidad de tiempo porque sino, no te pagan. Es decir, qué tanto nos pega el tiempo de producción de una prenda, porque siendo realistas entre más nos tardemos menos rentable se vuelve.


Se ha perdido esa visión de la sustentabilidad económica por la conservación de la cultura. La artesanía se está perdiendo por querer ser tan conservadores del quehacer artesanal, esto no quiere decir que no me importe, yo estoy de acuerdo de conservación de rebozos, pero necesitamos volverla sustentable para quienes los crean. Debemos dejar de romantizar la artesanía por sus procesos tan tardados. Gracias a estos ejemplos, ya entendí, ya me ubiqué. Ya hace tiempo, que el Museo Victoria me pidió hacer 1600 rebozos, a cualquier artesano que le preguntes respecto al tiempo que tarda en hacerlo te diría que aproximadamente para hacer 100 rebozos, tardaría al menos un año.


Hicimos estos rebozos entre tres personas, mi taller tiene la capacidad de hacer 300 por semana, al hacer cuentas me di cuenta que debería cambiar muchas cosas. Lo que nos explicó nos dió un nuevo panorama, ni Karla ni yo sabíamos lo veíamos así … Es importante cambiar estas nociones para que los artesanos puedan tener una vida digna. Le agradecemos su tiempo, aprendimos bastante cosas nuevas, conocemos gracias a usted un panorama distinto. Por último quiero dejar sobre la mesa la pregunta ¿Cómo podemos evolucionar como artesanos? Necesitamos cambiar urgentemente el concepto de tanto artesano como artesanía.


Escrito por: Nabucodonosor Barrera Valencia